FLORA INTESTINAL Y SALUD

La flora intestinal o microbiota juega un papel importante en la salud y en la enfermedad. La salud depende de muchos factores entre ellos de la genética, buenos hábitos, actividad física, buena alimentación, revisiones médicas periódicas, exposición a infecciones, factores psicosociales e incluso el acceso fácil a un buen sistema sanitario.

Debe existir una simbiosis óptima entre micro-organismos y hospedador.

Los siguientes son 10 conceptos que son bien conocidos y demostrados:

  • La colonización microbiana y el desarrollo de una microbiota intestinal inicia en el parto.
  • La flora intestinal es clave para el desarrollo de  del sistema inmunitario y la homeostasis del individuo y las primeras fases de colonización  en el parto natural son cruciales
  • La adquisición de la microbiota está influida por  numerosos factores: tipo de parto, edad gestacional, alimentación inicial, exposición a antibióticos, etc.
  • En el adulto el 90% de las bacterias intestinales pertenecen a 2 cepas: Bacteroides  y Firmicutes, Las Proteo bacterias, Actino bacterias, fuso bacterias y Verrucomicrobia completan el 10% restante junto con pocas especies del dominio Arquea. También incluye levaduras, fagos y protistas. El componente viral  está dominado  por bacteriófagos, estos últimos  juegan un papel importante en la  configuración del ecosistema, mediante el control de la proliferación de especies dominantes y la transferencia horizontal de genes.
  • Cada individuo presenta un patrón distinto de comunidades bacterianas y están  varias dependiendo de la porción del tubo digestivo. En un mismo individuo factores como los viajes, la dieta, la ingesta de medicamentos o el tiempo de transito  colónico generar variaciones en la composición microbianas. Estas fluctuaciones pueden ser notables, pero el  ecosistema microbiano tiende a volver a su patrón típico .Le resiliencia es una característica importante de un ecosistema microbiano intestinal sano y consiste  en la capacidad de volver al estado previo a la perturbación por ejemplo después de un episodio de diarrea aguda o después de un tratamiento con antibióticos.
  • Concepto de entero tipo: sugiere  que el ecosistema microbiano en el intestino humano conforma estados internos de simbiosis entre los  distintos miembros de la comunidad microbiana, probablemente determinados por las propias redes metabólicas o sociales en las que se integran. Estas interacciones explican la estabilidad y la  resilencia de un ecosistema sujeto a fluctuaciones. La dieta es la que determina los enterotipos:

Enterotipo I: se caracteriza por la dominancia de Bacteroides

Enterotipo 2 por la de  Prevotella y los de

Enterotipo 3 por la Ruminoccus o Bifidobacterium.  

  • Con la llegada de la vejes se inicia un nuevo periodo de inestabilidad, se asocia a pérdida de diversidad microbiana, disminución inmunitaria e incremento  de la capacidad anti-inflamatoria. Los niveles  de microorganismos con capacidad anti-inflamatoria, como Faecalibacterium prausnitzii, y otros microorganismos beneficiosos como las Bifidobacterias están disminuidos. La modulación del microbiota a la administración  de algunos de  estos micro-organismos, podría contribuir a frenar el declive fisiológico relacionado con el envejecimiento. De hecho la administración de Akkermansia muciniphilia es capaz de reducir síntomas degenerativos y prolongar la vida en un modelo de progeria.
  • La microbiota intestinal cumple un papel en el proceso digestivo por fermentación de los carbohidratos de difícil digestión y en la regulación metabólica del hospedador. Este proceso genera  ácidos grasos de cadena corta (AGCC)  como ácido acético, propiónico y butírico  que son utilizados por los enterocitos como fuentes de energía y pasan a la sangre llegando a órganos vitales ejerciendo funciones importantes. Producen  además compuestos bioactivos como vitaminas del complejo B  y vitamina K. Transforman  algunas isoflavonas de la soja en compuestos con actividad estrogénica como el equol. También  puede producir  compuestos tóxicos como la  trinetilamina a partir de la colina y carnitina presentes en la dieta esta se transforma en óxido de trimetilamina (TMAO) en el hígado un factor de riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • La microbiota regula el almacenamiento de lípidos e influye en la obesidad y el síndrome metabólico.
  • Los micro-organismos intestinales influyen en el desarrollo y en la función del sistema inmune y la ruptura de este mecanismo conlleva a la aparición de trastornos inflamatorios y autoinmunes. Las bacterias comensales regulan la expresión de los genes que codifican la mucina (MUC-2, MUC-3) y modifican su patrón de glicosilación, así como la producción de péptidos antimicrobianos, contribuyendo a regular la adhesión, colonización e invasión microbiana. Además poseen un efecto trófico influyendo en la proliferación de las células epiteliales y el mantenimiento de las uniones intercelulares estrechas y  de este modo, contribuye a fortalecer la función del epitelio como barrera física frente a la entrada de agentes exógenos. Las células dendríticas reconocen y capturan pequeñas cantidades de bacterias e interacciona con las células B y T  de las placas de Peyer activando la producción de las IgA específicas. Estas IgA son transportadoras a través del epitelio y una vez en la luz. La microbiota intestinal tiene un efecto trófico influyendo en la proliferación de las células epiteliales y el mantenimiento de las uniones intercelulares estrechas y de este modo contribuye a fortalecer la función del epitelio como barrera física frente a la entrada de agentes exógenos.
  • Microbiota y sistema neuroendocrino: los metabolitos se generan en el intestino a través de la dieta, configuran señales neurales y endocrinas que influyen en órganos y tejidos distantes. De este modo, la microbiota contribuye a funciones tan diversas como la regulación del balance energético (ingesta, gasto energético, metabolismo de la glucosa, etc.), así como otras que dependen del sistema nervioso, incluyendo funciones cognoscitivas, estado de ánimo y comportamiento (eje microbiota-intestino – cerebro). Las bacterias comensales participan en la regulación circadiana de los glucocorticoides de forma dependiente del eje hipotálamo-hipofisario-adrenal. La depleción de la microbiota interrumpe la expresión de genes implicados en los ritmos de producción de corticosterona en el íleon y esto conlleva importante alteraciones como la hipersecreción sostenida de corticosterona a nivel sistémico y a su vez, un estado de hiperglucemia, resistencia a la insulina e hipergliceridemia.
  • Diversas bacterias intestinales  codifican tirosinasas capaces de transformar la tirosina en L. dihidroxifenilalanina (L-DOPA), que a su vez conduciría a la síntesis de catecolaminas, como dopamina, norepinefrina y epinefrina. Lo dopamina tiene una importante función en el sistema de recompensa, implicado en la regulación del comportamiento alimentario y también en el estado de ánimo. Por otro lado la microbiota de algunos individuos puede degradar el fármaco L Dopa reduciendo su biodisponibilidad y la  efectividad de su uso en el tratamiento de Parkinson.
  • La influencia de la microbiota en la síntesis de serotonina parece particularmente relevante ya que hasta un 90% de este neurotransmisor que ejerce funciones claves a nivel central y periférico, se sintetiza en el intestino a nivel del SNC esta es clave en el estado de ánimo, el apetito y las funciones cognitivas y a nivel intestinal regula la inflamación y la motilidad. La modulación microbiana de la biosíntesis de serotonina y de la expresión de sus receptores mitiga la inflamación intestinal y los síntomas depresivos.

Bibliografia:

  • 1. Julia Álvarez, Et al . Microbiota Intestinal y Salud. Gastroenterologia y Hepatologia519-535 44 (2021)519-535.

DR GUILLERMO SEGUNDO PEREZ GONZALEZ. Médico Internista Gastroenterólogo

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